Control de calidad del color y de la preparación
Viernes, 9:20, tienda de la Tienda Polígono. Un pintor recoge seis envases de 4 litros de un color preparado para una escalera comunitaria. La fórmula está en el historial, pero la base que hay en el almacén es de un lote distinto al de la última vez. En el mostrador, otro cliente espera con una foto del móvil y pide «ese gris, pero un poco más claro».
El encargado tiene que decidir qué se comprueba antes de entregar, qué se le dice al pintor sobre la diferencia de lote, qué se registra para que la próxima repetición no dependa de la memoria de nadie y qué pregunta al segundo cliente antes de tocar la máquina. Nada de eso se resuelve con intuición: se resuelve con una secuencia y una checklist.
- Buena práctica general: el método de dirección que sirve en cualquier tienda. No es, por sí solo, una norma de Pinturas Especializadas.
- Ejemplo hipotético: las situaciones, cifras e importes marcados como ficticios sirven para practicar; no son datos de la empresa.
- Política verificada de Pinturas Especializadas: solo aparece cuando consta en el material interno citado; si no consta, se dice expresamente.
- Parámetro pendiente de validación: los límites, importes, horarios y facultades que debe fijar dirección quedan como campos, nunca como normas inventadas.
1 · Qué controla el encargado en un pedido de color
La tintometría está confirmada en el catálogo formativo de la casa y se trabaja en el curso C06 con cinco operaciones: interpretar el encargo, localizar y registrar la fórmula, dosificar y mezclar, comprobar, cerrar y etiquetar, y repetir el color. El encargado no sustituye al preparador ni decide proporciones: controla que la secuencia se cumpla y que quede constancia.
Su trabajo tiene tres frentes. Antes de preparar, comprueba que el encargo está cerrado y que la fórmula corresponde al producto y al acabado. Durante la preparación, vigila que la base sea la correcta y que el lote quede anotado. Antes de entregar, verifica la coincidencia con la referencia acordada y que la etiqueta permita repetir. Ninguno de los tres frentes consiste en «echar un ojo»: cada uno tiene una evidencia.
Qué revisar: los pedidos con muestra física, los que cambian de lote y los que se repiten después de una queja. Qué decidir: si el pedido se entrega, se repite o se retiene hasta consultar. Qué registrar: referencia, base, lote, fórmula, ajustes y quién validó.

Ordena las operaciones de un pedido de color tal como se trabajan en el curso C06.
Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.
2 · Los seis datos y la fórmula: qué se controla de verdad
Un pedido de color se sostiene en seis datos y ninguno es decorativo. La referencia identifica el color en la carta o en el sistema acordado. La base dice en qué producto se tiñe: el mismo código sobre otra base no da el mismo resultado. La fórmula es la dosificación registrada que permite repetir. El acabado cambia la lectura del tono aunque la fórmula sea idéntica. La cantidad fija cuántos litros o envases se preparan y para cuántas manos. La trazabilidad es lo que une todo: cliente, fecha, lote, quién preparó y qué ajustes se hicieron.
El control del encargado consiste en comprobar que los seis siguen siendo ciertos en el momento de preparar. Una fórmula localizada puede haber quedado asociada a otra base; un acabado confirmado puede haberse cambiado por teléfono; una cantidad puede haberse ajustado sin actualizar el registro. Cada uno de esos cambios es legítimo si está escrito, y es un riesgo si solo se recuerda.
Qué preguntar: ¿esta fórmula es de esta base y de este acabado? ¿de qué lote es la base? ¿la cantidad coincide con lo que se cerró? Qué registrar: cualquier sustitución, aunque sea temporal. Qué decidir: si el cambio afecta al color prometido, se consulta antes de preparar.

Une cada dato del pedido con la comprobación que le corresponde antes de preparar.
3 · Muestra, pantalla y resultado aplicado: tres lecturas distintas
El color de un pedido se juzga en tres lugares que no coinciden. La muestra es física y se compara en condiciones reales; es la referencia que se puede guardar y volver a mirar. La pantalla es una interpretación: la cámara, el balance de blancos, la compresión y el brillo del móvil ya han decidido por ti. El resultado aplicado añade el soporte, el número de manos, el acabado y la luz del lugar donde vivirá el color. Ninguna de las tres es «la verdad» por sí sola: la verdad es la que se acordó por escrito y se puede comparar.
Por eso el encargado no valida un pedido mirando la foto del cliente en el mostrador. Valida contra la referencia acordada —carta o muestra— y, cuando el caso lo permite, contra una prueba seca sobre el soporte previsto. La foto sigue siendo útil: orienta la familia de color, documenta el encargo y ayuda a explicar por qué un gris de pantalla puede leerse beige en un pasillo con luz cálida.
Qué preguntar: ¿dónde se vio este color y con qué luz? Qué registrar: qué se comparó, dónde y con qué referencia. Qué decidir: si la diferencia es aceptable para el uso previsto o si se retiene el pedido.

Clasifica cada afirmación (ficticia) según la lectura del color a la que se refiere.
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
4 · La secuencia aplicada a la supervisión: qué se mira en cada paso
Supervisar un pedido de color es recorrer las cinco operaciones y comprobar que cada una dejó su evidencia. En interpretar, la evidencia es un encargo con los seis datos; sin ella, no se prepara. En localizar, es una fórmula registrada que coincide con referencia, base y acabado. En dosificar, es la base correcta y el lote anotados, con el manual del producto disponible. En comprobar y etiquetar, es la comparación con la referencia acordada y una etiqueta que permite repetir. En repetir, es la fórmula actualizada con los ajustes que se hayan hecho.
El encargado no necesita estar presente en cada paso: necesita que el paso deje rastro. Un pedido preparado correctamente y sin registro es un pedido que solo se podrá repetir si la misma persona está ese día. Y un pedido con registro pero sin comprobación es un error documentado con precisión.
Qué delegar: la preparación y la comparación, a la persona formada. Qué revisar: los pedidos con cambio de base o lote y los que se entregan a profesionales con obra en marcha. Cuándo intervenir: cuando falta un dato, cuando la base no es la del encargo o cuando la comparación no se ha hecho.
| Operación | Evidencia que debe existir | Error típico si se salta |
|---|---|---|
| Interpretar | Encargo con referencia, base, acabado, cantidad y plazo | Se prepara «un gris parecido» |
| Localizar | Fórmula registrada y asociada al producto | Se usa una fórmula de otra base |
| Dosificar | Base y lote anotados; manual disponible | Cambia el lote sin comparar |
| Comprobar | Comparación con la referencia acordada | Se entrega sin mirar o solo con la luz del mostrador |
| Etiquetar | Etiqueta con cliente, fecha, fórmula y lote | El cliente vuelve sin poder repetir |
| Repetir | Fórmula actualizada con el ajuste | El siguiente turno repite el error |
Un pedido de seis envases está preparado y etiquetado, pero la base utilizada es de un lote distinto al de la última vez y nadie lo ha comparado con la muestra. ¿Qué hace el encargado?
5 · Trazabilidad y repetición: lo que permite volver a preparar lo mismo
La trazabilidad de un pedido de color se compone de cinco piezas: quién lo pidió, cuándo se preparó, qué fórmula se usó, de qué lote era la base y qué ajustes se hicieron. La etiqueta recoge las primeras y remite al registro para las demás. Sin lote no se puede contrastar una queja con otras del mismo origen; sin ajustes, la próxima persona repite la fórmula vieja y obtiene otro resultado.
Repetir un color no es copiar un código: es volver a preparar lo mismo con la misma base y el mismo procedimiento, comparando con la muestra original. Cuando cambia el lote, la comparación es obligatoria antes de entregar. Si hay diferencia y se corrige, el ajuste se registra con fecha y cantidad, no se confía a la memoria de quien lo hizo.
Qué revisar: que los ajustes estén en la ficha y no en un papel suelto. Qué preguntar: ¿esta repetición se comparó con la muestra del cliente o con una referencia de carta? Qué decidir: si el ajuste se incorpora a la fórmula estable o se anota como ajuste de lote. Qué conservar: la muestra y el registro según el procedimiento que fije la casa.
Ejemplo resuelto (ficticio): repetir un color con un lote nuevo
1. Localizar la fórmula y el pedido original
El cliente pide «el mismo gris de la escalera». El encargado localiza el pedido por cliente y fecha, no por el nombre del color: la fórmula está asociada a una referencia y a una base concretas.2. Comprobar base y lote
La base disponible es de un lote distinto al del pedido original. No es un impedimento, pero sí un cambio que debe registrarse y compararse. Se anota el lote nuevo antes de empezar.3. Preparar y comparar con la muestra
Se prepara según la fórmula registrada y se compara con la muestra conservada del pedido original, en las condiciones que se acordaron. La comparación se hace con la muestra seca, no con el producto recién mezclado.4. Ajustar solo si hace falta y con criterio
Si la diferencia es visible, se ajusta según el procedimiento del manual y se vuelve a comparar. El ajuste no se hace «hasta que parezca»: se hace en la medida en que el procedimiento lo permite y se anota.5. Registrar y etiquetar
La etiqueta lleva cliente, fecha, referencia, fórmula y lote. En el registro queda el ajuste, quién lo hizo y con qué referencia se comparó. El cliente se lleva la constancia de lo que puede pedir la próxima vez.
Paso 1 de 5
Un compañero explica cómo repitió un color. Marca las frases que rompen la trazabilidad.
Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.
6 · Límites del asesoramiento y apoyo del fabricante
La tienda puede afirmar con seguridad lo que ha comprobado: qué referencia se preparó, con qué base, en qué cantidad y con qué acabado. Puede explicar también lo que dice la ficha del producto sobre preparación y aplicación, citándola. Lo que no puede hacer es inventar parámetros: proporciones que no están en el manual, tiempos de secado estimados, compatibilidades deducidas por parecido o temperaturas «que suelen ir bien».
Cuando la duda supera la ficha, se consulta. El responsable de tintometría resuelve lo relativo a la preparación y a la repetición. El servicio técnico del fabricante responde sobre compatibilidad, condiciones de aplicación y comportamiento del producto. Dirección decide cuando la respuesta afecta a un compromiso con un cliente o a un trabajo ya aplicado. La consulta se prepara con referencia, base, lote, soporte, uso y fotos: sin datos, la respuesta será genérica.
Qué registrar: la consulta, la respuesta y quién la dio. Qué no prometer: igualdad exacta con una pantalla ni un resultado que dependa de la aplicación. Qué revisar: que las respuestas técnicas se incorporen al criterio del equipo y no se queden en un correo privado.

Si el cliente insiste en saber cuánto tardará en secar el color preparado, el encargado puede dar una cifra aproximada de su experiencia para no dejar la pregunta sin respuesta.
7 · Control por muestreo y cierre del pedido
No hace falta revisar todos los pedidos para saber si el sistema funciona: basta con elegir una muestra con criterio. Se revisan siempre los que cambian de base o lote, los que se repiten después de una queja, los que llevan muestra física y los que se entregan a profesionales con obra en marcha. Con cuatro o cinco pedidos por semana bien revisados se detectan los fallos de secuencia antes de que lleguen al cliente.
El cierre del pedido tiene tres comprobaciones: que lo entregado coincide con lo cerrado, que la etiqueta permite repetir y que el cliente sabe qué tiene entre manos. La tercera se resuelve con una frase, no con un discurso: qué referencia es, en qué base, con qué acabado y qué hacer si necesita más. Si el cliente se va sin eso, el pedido está entregado pero no cerrado.
Qué medir: pedidos repetidos por diferencia, ajustes no registrados, entregas con etiqueta incompleta y consultas al fabricante por tipo. Qué decidir: una corrección por semana, la que más riesgo evita. Qué aprendizaje: si el mismo error se repite, la causa suele estar en el encargo, no en la máquina.
Ejemplo resuelto (ficticio): control de un pedido de 60 metros
1. Revisar el encargo antes de preparar
La clienta quiere un gris para un salón de unos 60 metros cuadrados, en base al agua y acabado mate. Trae una muestra de cartón-yeso de su pared. El encargado comprueba que la referencia está señalada en la carta y que la cantidad prevista cuadra con el uso declarado.2. Verificar la fórmula y la base
La fórmula está registrada para esa referencia y esa base. El lote es el habitual. Se anota antes de empezar, no al terminar.3. Comprobar con la referencia acordada
Se compara la preparación con la muestra seca, no con la foto del móvil. La comparación se hace también con la luz del salón, si la clienta puede traer una foto de la estancia encendida o describir la luz.4. Entregar con etiqueta y explicación breve
La etiqueta lleva cliente, fecha, referencia, fórmula y lote. El encargado explica en una frase qué se ha preparado y qué debe hacer la clienta si necesita más: traer la etiqueta o el nombre del pedido.5. Cerrar el registro y la muestra
Se guarda la referencia de lo comparado y la muestra si el procedimiento lo permite. Si la clienta vuelve, la repetición empieza por el registro, no por la memoria de quien la atendió.
Paso 1 de 5
Supuesto didáctico: cada envase de 4 litros preparado tiene un coste de 18 euros (ficticio). En el mes se desechan 3 envases por no superar la comparación. ¿Qué coste tiene ese desperdicio? Responde solo con el número.
Herramienta de trabajo: checklist de control de un pedido de color
Se aplica al pedido, no a la persona, y se conserva con el registro. Las filas marcadas como «siempre» son las que evitan un error irreversible; las demás se usan según el tipo de pedido. La última fila es un ejemplo ficticio cumplimentado.
| Momento | Comprobación | Evidencia | Cuándo |
|---|---|---|---|
| Antes | Referencia señalada en carta o muestra | Carta o muestra con código | Siempre |
| Antes | Base y acabado confirmados | Encargo cerrado | Siempre |
| Antes | Fórmula localizada y asociada al producto | Registro del pedido | Siempre |
| Antes | Cantidad y manos previstas | Encargo y presupuesto | Siempre |
| Durante | Base correcta y lote anotado | Etiqueta del envase de base | Siempre |
| Durante | Manual del producto disponible | Ficha o manual a la vista | Siempre |
| Antes de entregar | Comparación con la referencia acordada | Muestra seca o carta | Siempre |
| Antes de entregar | Etiqueta con cliente, fecha, referencia y lote | Etiqueta colocada | Siempre |
| Después | Ajuste o incidencia registrados | Registro actualizado | Si hubo ajuste |
| Ejemplo (ficticio) | Pedido de 6 envases de 4 L, lote nuevo comparado con muestra seca | Registro 000, 9:40 | Cerrado |
Repaso activo
Memoria: dato y comprobación
Empareja cada elemento del pedido de color con lo que hay que comprobar.
Tarjetas de repaso rápido
Toca una tarjeta para ver la respuesta.
Chequeo: controlar el color sin inventar parámetros
Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.
Para dominar este tema
Un pedido de color se controla antes de que salga de la tienda, no después de que el cliente llame. El encargado que exige los seis datos, comprueba la base y el lote, compara con la referencia acordada y deja una etiqueta completa convierte una operación artesanal en un resultado repetible.
La regla que resume la lección: sin encargo cerrado no se prepara, sin comparación no se entrega y sin registro no se repite. Lo que dependa del equipo, de la carta o de la ficha del fabricante se consulta y se anota como campo a validar; no se rellena con experiencia oral. Si mañana vuelve el mismo cliente, el registro debe hablar por ti.
- Fuente interna: «Interpretar y confirmar el encargo de color» (OA 28460), para los seis datos y la diferencia entre muestra y pantalla.
- Fuente interna: «Localizar y registrar la fórmula» (28491) y «Dosificar y mezclar con el equipo real» (28492), para la preparación.
- Fuente interna: «Comprobar, cerrar, etiquetar y entregar» (28493) y «Repetir un color y gestionar diferencias» (28494), para el cierre y la repetición.
- Catálogo formativo: curso C06 de tintometría y preparación de color, con sus cinco operaciones.
- Los importes, referencias y situaciones marcados como ficticios son supuestos didácticos; no son datos de la empresa.
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