Dirección de tienda · Encargado de sucursal

Surtido y proveedores: qué pedir, a quién y con qué condiciones

Decidir qué referencias mantiene, incorpora, retira o profundiza una tienda por función y rotación; leer los datos de venta y rotura; y evaluar proveedores por plazo, incidencias, documentación y respuesta, negociando solo dentro de la facultad autorizada.

Surtido y proveedores: qué pedir, a quién y con qué condiciones

Un martes por la mañana, en la trastienda de la tienda del centro, el comercial de un proveedor enseña una línea nueva y ofrece «condiciones especiales si entramos con un pedido grande». En el mostrador, un profesional pregunta por una función que la tienda no cubre y se va a otra. En el sistema, dos referencias distintas compiten por la misma función y una de ellas lleva meses sin venderse. El encargado tiene tres decisiones delante: qué hacer con la línea nueva, cómo cubrir la función que falta y qué hacer con la referencia que no rota. Ninguna se resuelve por simpatía, por lealtad ni por el precio unitario. Esta lección ordena esas decisiones con funciones, datos y criterios de proveedor, y fija el límite de lo que se puede negociar en tienda.

Qué vas a poder hacer al terminar Decidir qué referencias mantiene, incorpora, retira o profundiza una tienda por función y rotación; leer los datos de venta y rotura; y evaluar proveedores por plazo, incidencias, documentación y respuesta, negociando solo dentro de la facultad autorizada.
Dependencia interna pendiente Esta lección distingue el método general de las decisiones que corresponden a Pinturas Especializadas. Antes de aplicar un umbral, un importe o una facultad, confirma con dirección: Los criterios internos de alta y baja de referencias: periodos sin venta, funciones mínimas y excepciones por tienda. Quién autoriza las compras y las condiciones comerciales, y con qué límite escrito por importe o por proveedor. Los pedidos mínimos, formatos y plazos comprometidos por cada proveedor del catálogo. La política de sustituciones: quién valida la compatibilidad y qué se comunica al cliente. El surtido común entre las cuatro tiendas y el cauce para aprobar excepciones locales.

1 · El surtido se decide por función, no por costumbre

En una tienda de pinturas, el surtido no es la lista de lo que el proveedor empuja ni la suma de lo que se ha vendido alguna vez. Es el conjunto de funciones que la tienda puede resolver cuando un cliente entra por la puerta: pintar una pared interior, renovar una puerta de madera, proteger una barandilla de metal, impermeabilizar una fachada que da al mar o preparar un soporte antes de pintar. Una referencia aislada no resuelve nada si falta el preparador, la herramienta o la ficha técnica que permite recomendarla. El surtido se organiza por familias funcionales: pintura decorativa para paredes y techos; esmalte para acabados directos; madera para proteger y dar color a puertas, ventanas y muebles; metal para protección anticorrosiva y acabado; impermeabilización para fachadas, cubiertas y humedades; y accesorios para preparar, aplicar y limpiar. La familia no es una marca ni un pasillo: es una promesa de servicio. Si la tienda vende el bote pero no el preparador compatible ni la herramienta, la función queda a medias. La costumbre —«esto siempre lo hemos tenido»— puede explicar por qué una referencia sigue en el lineal, pero no demuestra que cubra una función ni que rote. En el litoral mediterráneo, la humedad ambiental, la salinidad de la costa y la estacionalidad turística cambian la mezcla de funciones que pide cada tienda; no cambian el criterio: primero la función, después la referencia y el formato.

Matriz de seis familias de producto con la función que resuelven, la profundidad mínima orientativa y el riesgo de no cubrirlas.
El surtido se lee por funciones. Cada familia promete resolver un trabajo completo, no solo vender un envase.

Un comercial propone dar de alta una referencia nueva. ¿Qué criterio debe pesar primero en la decisión?

2 · Amplitud y profundidad: dos decisiones que se confunden

La amplitud es el número de funciones que la tienda cubre. La profundidad es el número de opciones dentro de una misma función: formatos, bases, acabados, niveles de prestación y productos complementarios. Son decisiones distintas y se equivocan de forma distinta. Amplitud sin profundidad produce un escaparate que no termina los trabajos: hay un bote de cada cosa, pero falta el formato que pide el profesional o el preparador compatible. Profundidad sin amplitud produce un almacén especializado que pierde al cliente que venía por otra función. El equilibrio no se elige de una vez para siempre: se revisa con la venta, las roturas y las solicitudes que no se pueden atender. Hay referencias críticas: si faltan, la tienda no puede terminar un trabajo y el cliente se va, aunque el resto del surtido sea amplio. Una referencia crítica no se retira solo porque venda poco; se retira cuando existe un sustituto aceptable y comprobado. Y un sustituto aceptable no es el bote más parecido: debe cubrir la misma función, sobre el mismo soporte, dentro del mismo sistema y con compatibilidad documentada. Si no hay ficha o no se puede comprobar, no es un sustituto: es una apuesta. La cola larga también cuesta. Cada referencia de más ocupa estantería, inmoviliza dinero, caduca, obliga a formar a quien atiende y compite por la atención en el mostrador. Dos referencias que hacen lo mismo no son variedad: son un duplicado con dos lotes, dos fichas y dos facturas.

Comparación entre ganar amplitud, cubriendo más funciones, y ganar profundidad, ofreciendo más opciones dentro de una función.
Amplitud y profundidad no son lo mismo. La primera abre funciones; la segunda complica la elección dentro de una función.

Clasifica cada situación según la decisión de surtido que sugiere. Son supuestos didácticos.

Alta
Ajustar profundidad
Baja

3 · Los datos que deciden: venta, rotura y demanda no servida

Para decidir un alta, una baja o un cambio de profundidad hacen falta tres señales, no una. La primera es la venta por referencia y formato: unidades, no solo euros, y separada por familia. La segunda es la rotura: cuántas veces y cuántos días faltó la referencia. Una rotura no es solo una venta perdida; es la prueba de que la demanda existía y el surtido no la cubrió. La tercera es la demanda no servida: el cliente que preguntó, no encontró, aceptó un sustituto o se fue. Si no se anota en el mostrador, desaparece del análisis. Con esos datos se calculan dos medidas sencillas. La rotación del periodo es unidades vendidas divididas por el stock medio; la cobertura es el stock disponible dividido por la venta media diaria. Un supuesto didáctico: una referencia vende 120 unidades en 90 días y mantiene un stock medio de 20. La rotación es 120 / 20 = 6 veces en el periodo; la venta media es 120 / 90 = 1,33 unidades al día; la cobertura es 20 / 1,33 = 15 días. Si el plazo de reposición declarado supera esos 15 días, la rotura está programada. La lectura cambia la decisión. Una venta alta con roturas repetidas pide profundidad, no alta: la función ya está cubierta y lo que falta es cantidad o formato. Una venta baja sin roturas y con sustituto pide baja, salvo que sea crítica. Una función sin referencia y con solicitudes repetidas pide alta. Y comparar un mes de temporada con uno valle sin ajustar lleva a decisiones equivocadas, sobre todo en una zona costera con campaña de exterior y llegada de profesionales.

Flujo de cinco casillas: venta por referencia y formato, roturas y demanda no servida, función crítica y sustituto, rotación y cobertura, y decisión de alta, profundidad o baja.
La venta sola esconde demanda. La rotura y la solicitud no atendida completan la señal que lleva a la decisión.

Supuesto didáctico: una referencia vende 120 unidades en 90 días y el stock medio del periodo es de 20 unidades. ¿Cuál es la rotación del periodo, en veces?

veces

4 · El proveedor no es una caja: es parte del sistema

Un proveedor no es solo quien entrega un producto a un precio. Sus condiciones deciden qué puede prometer la tienda y a qué coste. El plazo importa en su versión real, no en la del catálogo: el que se cumple y el que se avisa cuando falla. El pedido mínimo no es una cifra neutral: puede obligar a comprar más de lo que rota y a inmovilizar dinero. El formato debe encajar con el cliente: el particular y el profesional no compran el mismo tamaño ni la misma presentación. El embalaje protege o genera roturas, y con él cambia el coste de recepción. La documentación técnica y de seguridad —ficha técnica y, cuando el producto lo requiera, ficha de datos de seguridad— permite recomendar, aplicar y cumplir; sin ella, el producto no está completo para la venta. La estabilidad de la referencia evita que una referencia desaparezca sin plan y obliga a prever sustituto. Y la sustitución que propone el proveedor debe validarse: un equivalente comercial no siempre es compatible con el soporte, el sistema o el acabado que el cliente ya tiene. El precio unitario más bajo puede ser el coste total más alto. Si el pedido mínimo inmoviliza stock, si el embalaje llega dañado, si el plazo obliga a mantener duplicados o si la falta de ficha obliga a devolver al cliente, la compra barata sale cara. El coste total incluye lo que se paga, lo que se almacena, lo que se rompe, lo que se gestiona y lo que se pierde por no poder servir.

Seis tarjetas con las condiciones del proveedor que afectan al surtido: plazo, pedido mínimo y formato, embalaje y roturas, documentación, estabilidad y sustituciones.
Seis condiciones que hay que conocer antes de decidir. Ninguna se sustituye por el precio unitario.

Une cada condición del proveedor con la pregunta que la comprueba.

5 · Evaluar con hechos: plazo, incidencias, documentación y respuesta

Un proveedor se evalúa con hechos del periodo, no con la simpatía del comercial ni con el recuerdo de la última entrega. La norma ISO 9001:2015, en su apartado 8.4, pide criterios para la selección, evaluación, seguimiento y reevaluación de los proveedores externos; no impone una fórmula concreta. La fórmula, el periodo y el umbral son una decisión interna que debe estar escrita. Cuatro criterios bastan para empezar. Cumplimiento del plazo: pedidos recibidos en la fecha comprometida divididos por pedidos recibidos; si hay retrasos, se anotan los días. Incidencias por pedido: pedidos con algún error, rotura, referencia equivocada o documentación ausente, divididos por pedidos recibidos. Documentación: ficha técnica y de seguridad presentes y vigentes en el momento de la venta. Respuesta: tiempo entre una consulta o incidencia y una respuesta útil, no solo un acuse de recibo. No hace falta inventar una puntuación única: con estos cuatro hechos y su denominador se puede conversar con el proveedor y con dirección. Un ejemplo ficticio: de 10 pedidos, 8 llegan en la fecha comprometida y 2 con 3 y 6 días de retraso; el cumplimiento es 8 / 10 = 80 %. Un pedido llega con una rotura y otro sin la ficha técnica: dos incidencias en diez pedidos, 20 %. El dato no se convierte en una nota: se convierte en una pregunta concreta y en un plan. Si el retraso se repite, se valora un segundo proveedor; si la documentación falta, no se da el producto por completo hasta tenerla.

Secuencia de cinco pasos para evaluar un proveedor: fijar periodo, medir plazo, registrar incidencias, comprobar documentación y leer la respuesta.
Evaluar no es puntuar: es contar hechos comparables y decidir qué conversación tener.

Revisar un proveedor en seis pasos

  1. Elige un periodo y todos los pedidos recibidos en él. Sin denominador, un retraso parece una catástrofe o no parece nada.

Un proveedor con el precio unitario más bajo sigue siendo la mejor opción aunque acumule retrasos y no entregue la ficha técnica.

6 · Negociar dentro de la facultad y el coste de comprar a varios

El encargado negocia con datos y dentro de un marco; no negocia la empresa. Puede preparar una conversación con el proveedor, pedir mejoras operativas —día de entrega, embalaje, formato, documentación, protocolo de sustitución o respuesta a incidencias— y proponerlas con su motivo. Lo que no puede es conceder precios, bonificaciones, condiciones de pago, exclusividades o garantías que no estén dentro de la facultad escrita. Una condición concedida sin autoridad no es una mejora: es un compromiso que la empresa no ha aprobado y que alguien tendrá que deshacer. La respuesta correcta ante una petición fuera de facultad es concreta: «lo planteo a dirección con estos datos». No es una negativa ni una promesa; es una forma de no cerrar en falso. El encargado puede argumentar con rotación, cobertura, incidencias y coste total, y puede pedir una prueba o un formato antes de comprometer un pedido grande. Lo que firma o acepta debe quedar registrado con la autorización correspondiente. Comprar a varios proveedores tiene un efecto doble. Da continuidad cuando uno falla, permite comparar y puede mejorar el plazo o el formato. Pero también multiplica referencias duplicadas, lotes distintos, pedidos mínimos, facturas, fichas y tiempo de gestión. En productos de color, dos lotes pueden no coincidir y obligan a comprobar la trazabilidad; en accesorios, dos proveedores pueden vender el mismo artículo con códigos distintos. Repartir compras no es automáticamente mejor: es una decisión de coste total y de control, y la política de excepciones debe estar escrita.

Comparación entre concentrar las compras en un proveedor y repartirlas entre varios, con sus ventajas y costes de gestión.
Concentrar simplifica; repartir protege. Ninguna de las dos opciones es gratis: se elige por función crítica y coste total.

El encargado puede una mejora operativa al proveedor, pero no puede un precio o una condición comercial fuera de la facultad escrita; cuando la petición supera su límite, la con datos.

7 · Coordinar tiendas, evitar errores y medir

Con cuatro tiendas en el litoral mediterráneo, el surtido no puede ser una suma de decisiones aisladas. Hay una base común de funciones que todas deben poder resolver y excepciones locales que se justifican por cliente, ubicación o campaña. La tienda de la Tienda Polígono, con su atención temprana al profesional, puede necesitar profundidad en formatos que otra tienda no rota; una tienda de zona turística puede necesitar más exterior y menos mantenimiento de interior. La excepción se aprueba con datos, no por preferencia de quien pide. La transferencia entre tiendas resuelve una urgencia, pero no sustituye una decisión de surtido. Si una tienda pide siempre la misma referencia a otra, el problema es de surtido o de reposición, no de logística. Cuando una referencia se descataloga, la continuidad exige un plan común: sustituto validado, comunicación al cliente y retirada ordenada en todas las tiendas, no una solución distinta en cada mostrador. Los errores frecuentes tienen consecuencia operativa. Comprar por precio unitario sin mirar el coste total acaba en stock inmovilizado o roturas. Mantener referencias por lealtad al proveedor impide liberar espacio y dinero. Dar de alta sin ficha técnica deja al vendedor sin argumentos y al cliente sin garantía de uso. Aceptar sustituciones sin comprobar compatibilidad traslada el problema al soporte y vuelve como reclamación. Ninguno de los cuatro se corrige con más catálogo: se corrige con criterio y registro.

Indicadores propuestos con fórmula, fuente y límite. La cadencia y los umbrales son criterios internos pendientes; no son política de la empresa.
IndicadorFórmulaFuenteFrecuencia propuestaLimitación
Plazo de entregaFecha de recepción menos fecha de pedido, en días; media o mediana por proveedor.Fechas de pedido y de albarán o recepción.Por pedido y resumen mensual.No mide si el pedido llegó completo; festivos y transporte alteran la lectura.
Incidencias por pedidoPedidos con incidencia divididos por pedidos recibidos, por cien.Registro de recepción (M4·O16).Mensual.Depende de que la incidencia se registre; no pondera su gravedad.
RotaciónUnidades vendidas divididas por el stock medio del periodo.Ventas y stock.Mensual o por temporada.El stock medio puede ser estimado; no dice nada del margen.
CoberturaStock disponible dividido por la venta media diaria.Stock, reservas y ventas.Semanal.La venta pasada no predice picos; hay que descontar reservas.
Referencias duplicadasRecuento de referencias que cubren la misma función, formato y acabado.Ficha de surtido y proveedor.Semestral.Exige comprobar compatibilidad, no solo comparar nombres.

Revisar el surtido en cinco pasos

  1. Agrupa las referencias por la función que resuelven, no por proveedor ni por marca. Detecta funciones sin cobertura y funciones con duplicados.

Cinco frases de un encargado durante una revisión de surtido. Marca las que no se sostienen.

  1. «Siempre hemos trabajado con este proveedor; aunque falle, no cambiamos.»
  2. «Antes de dar de alta una referencia, compruebo que cubre una función y que tenemos ficha técnica.»
  3. «Si el proveedor ofrece un precio más bajo, lo acepto y ajusto el surtido sin consultar.»
  4. «Cuando una referencia se agota, compruebo si el sustituto es compatible antes de ofrecerlo.»
  5. «Dos referencias que hacen lo mismo son una ventaja: siempre hay donde elegir.»

Identifica la linea con error.

Herramienta de trabajo: ficha de surtido y proveedor

Se abre una ficha por cada par referencia-proveedor y se revisa con el periodo cerrado. La ficha no decide sola: ordena la función, el dato, la condición y el límite para que la decisión se pueda explicar después. El ejemplo está cumplimentado con supuestos didácticos.

Modelo didáctico de ficha de surtido y proveedor, pendiente de validar con dirección. Los ejemplos son ficticios, no datos de la empresa.
CampoQué se anotaEjemplo didácticoLímite
Referencia y familiaCódigo interno, familia funcional y formato.Esmalte sintético, formato pequeño (ejemplo).El código real lo asigna la empresa.
Función que cubreSoporte, uso y acabado que resuelve.Renovar y proteger una puerta de madera expuesta.Una función puede necesitar varios productos.
Cliente y usoParticular o profesional, frecuencia y canal.Profesional de mantenimiento, uso recurrente (ejemplo).No sustituye el dato de venta.
Venta del periodoUnidades por formato, no solo euros.120 unidades en 90 días (ficticio).No cuenta la demanda no servida.
RoturasVeces y días sin stock.Tres roturas en el trimestre (ficticio).Solo vale si se registra en el momento.
Rotación y coberturaFórmulas del apartado 3, con periodo.6 veces y 15 días (cálculo ficticio).Depende del stock medio y de la temporada.
Proveedor y plazoProveedor, plazo declarado y cumplimiento.Proveedor A; 8 de 10 pedidos en plazo (ficticio).El plazo declarado no es el plazo real.
Mínimo y formatoPedido mínimo, formatos y embalaje.Mínimo y formato a confirmar con dirección.No se negocia fuera de la facultad.
DocumentaciónFicha técnica y de seguridad, versión.Ficha y SDS vigentes (a comprobar).La versión cambia; hay que revisarla.
DecisiónAlta, más profundidad, baja o condicional.Mantener y ajustar profundidad (ejemplo).Se revisa con el siguiente periodo.
Cómo usarla Una ficha por referencia y proveedor, no una por familia. Si un campo no se puede rellenar con un dato, se escribe «pendiente» y se explica qué falta; no se completa con una suposición. La ficha sirve para decidir y para rendir cuentas, no para acumular papeles.

Repaso activo

Memoria: concepto de surtido y significado

TerminoDefinicion

Tarjetas de repaso: surtido y proveedores

¿Qué decide el surtido?
La función que resuelve y los datos de venta, rotura y demanda no servida; no la costumbre ni la presión del proveedor.
¿Qué diferencia hay entre amplitud y profundidad?
La amplitud es cuántas funciones se cubren; la profundidad es cuántas opciones hay dentro de cada función.
¿Qué señal revela demanda que la venta esconde?
Las roturas y la demanda no servida: el cliente que preguntó, aceptó un sustituto o se fue.
¿Qué se comprueba en un sustituto?
Que cubra la misma función, sobre el mismo soporte, dentro del sistema y con compatibilidad documentada.
¿Qué puede negociar el encargado?
Mejoras operativas dentro de su facultad: entrega, embalaje, formato, documentación o respuesta. Precios y condiciones comerciales se escalan.
¿Qué indica una referencia duplicada?
Coste de gestión y confusión, no variedad: dos lotes, dos fichas y dos facturas para la misma función.

Chequeo: decidir surtido y evaluar proveedores

Se requiere 70% de aciertos para avanzar.

Para dominar este tema

El surtido no se decide por costumbre ni por el catálogo del proveedor: se decide por función y por datos. La amplitud abre funciones; la profundidad resuelve dentro de una función; la referencia crítica se protege y el duplicado se revisa. La venta sola esconde demanda: las roturas y la demanda no servida muestran lo que el cliente pidió y no encontró. El proveedor forma parte del sistema. Su plazo, pedido mínimo, formato, embalaje, roturas, documentación y estabilidad cambian lo que la tienda puede prometer y cuánto le cuesta. Se evalúa con hechos —plazo, incidencias, documentación y respuesta—, no con simpatía ni con una puntuación inventada. El encargado puede proponer y argumentar; los precios y las condiciones comerciales se negocian solo dentro de la facultad escrita, y lo que la supera se escala con datos. La regla que resume la lección: ninguna referencia sin función, ninguna decisión sin dato y ninguna condición fuera de facultad. Si mañana aparece una referencia nueva, una queja de plazo o una petición de excepción, vuelve a la ficha: función, venta, rotura, documentación y coste total. Lo que no se puede explicar con esos campos todavía no es una decisión de surtido.