Asesoría técnica · Registro de preparación y aceptación de color

Ficha de preparación y aceptación de color

Rellenar, firmar y archivar la ficha de preparación y aceptación de color del taller: dejar por escrito qué se preparó, con qué base, fórmula, equipo y condiciones, cómo se comprobó frente a la muestra aprobada, qué desviación se observó y qué decisión se tomó, y conservar una muestra numerada que sirva como evidencia ante una reclamación posterior.

Ficha de preparación y aceptación de color

Supuesto didáctico. En el taller de color del centro se prepara un encargo de 19 litros para una habitación de un cliente de Binissalem: 15 L más 4 L del mismo color, acabado satinado. El cliente aprobó hace dos semanas una probeta aplicada sobre el fondo acordado. Hoy, la primera persona del turno nuevo mezcla el lote, lo compara a ojo contra la carta de catálogo —que no es la probeta aprobada— y da el lote por bueno. Al mes, el cliente escribe: «la pared no es el color que aprobé». Sin ficha no se sabe qué base se usó, a qué hora se mezcló, con qué luz se comparó, si la probeta que estaba delante era la aprobada ni dónde quedó una muestra del lote. Con la ficha rellenada, firmada y con su muestra archivada, la respuesta sale de datos y no de memoriales.

Qué vas a poder hacer al terminar Rellenar, firmar y archivar la ficha de preparación y aceptación de color del taller: dejar por escrito qué se preparó, con qué base, fórmula, equipo y condiciones, cómo se comprobó frente a la muestra aprobada, qué desviación se observó y qué decisión se tomó, y conservar una muestra numerada que sirva como evidencia ante una reclamación posterior.
Dependencia interna pendiente Esta lección distingue el método general de las decisiones que corresponden a Pinturas Especializadas. Antes de aplicar un umbral, un importe o una facultad, confirma con dirección: La tolerancia de desviación admitida entre el color de entrega y el color aprobado, con qué método se mide y quién la fija. Los instrumentos de comprobación disponibles (colorímetro u otros) y su calibración: periodicidad, responsable y registro de las revisiones. Las condiciones de luz de referencia para comparar en el taller y en la obra. Quién firma la aceptación y con qué facultad: el operario, el responsable de taller, el cliente o la dirección. La política de retrabajo: qué se hace con un lote aceptado con reservas o con un lote rechazado y quién lo autoriza. El plazo, el formato y el lugar de conservación de las muestras archivadas, y el responsable de esa custodia. El sistema donde se registra la ficha y cuánto tiempo debe conservarse el registro. Qué documento recibe el cliente y qué parte de la ficha se le comunicaa.

1 · Muestra, color aprobado y color de entrega

En el taller se usa «el color» para nombrar tres cosas distintas, y confundirlas es el error que deja una ficha inservible: cada una se comprueba contra otra, y cada una tiene su fecha, su referencia y su responsable. - Muestra de color. Es la referencia que ya existe antes del encargo: la carta del fabricante, el catálogo de la tienda o una tarjeta pintada. Sirve para elegir y para enseñar; no es el acuerdo de nadie sobre este trabajo. - Color aprobado. Es el color que el cliente acepta para este encargo concreto, después de ver una probeta aplicada en su obra o sobre su fondo. Puede existir como una placa en el taller, como una muestra en la pared o solo como una foto firmada. Es el patrón contra el que se juzga el lote. - Color de entrega. Es el color que sale del lote preparado para este encargo. Puede coincidir con el aprobado o no; esa es justamente la pregunta que la ficha responde. Buena práctica: en la ficha se citan los tres por separado, cada uno con su referencia. «Color beige» no dice nada. «Color de entrega: base blanca del sistema, código 43-BT-118, comparado con la probeta aprobada MA-2026-118» sí dice, y además se puede comprobar.

Tres tarjetas que distinguen la muestra de color, el color aprobado y el color de entrega.
Los tres se citan por separado en la ficha, cada uno con su referencia.

En el taller hay una carta de catálogo con el tono y, aparte, una probeta que el cliente firmó hace dos semanas. ¿Con cuál se compara el lote que se acaba de preparar?

2 · Lo que la ficha evita: una reclamación sin hilo

Una ficha no mejora el color: el color lo hace la dosificación. Lo que mejora la ficha es lo que ocurre después, cuando alguien pregunta. Y el error caro no es una muestra mal tirada: es una reclamación en la que no hay forma de demostrar qué se preparó. Piensa en la pregunta que puede llegar dos meses después: «este bote, ¿es el color que aprobé?». Sin registro, la respuesta sale de la memoria de quien mezcló y de la versión del cliente, y lo que suele terminar es una concesión: repetir la obra, regalar material, descontar el pedido y perder a un cliente que puede marcharse a la competencia. El coste no es el bote: es la obra entera y el tiempo que se pierde en discutirla. - Sin ficha. La respuesta es una opinión: «me parece que salió bien». No se sostiene ante un cliente, ni ante un fabricante, ni ante uno mismo dos años después. - Con ficha. La respuesta es un dato: base, fórmula, fecha y hora, equipo, muestra comparada, método, desviación observada, decisión, firmas y número de muestra archivada. - Sin muestra archivada. La ficha queda como una declaración. Con la muestra archivada, es una prueba que se puede volver a mirar. Buena práctica: la ficha se rellena el día de la preparación, no «cuando se pueda». Rellenada tres días después con la memoria, ya no es un registro: es una reconstrucción, y una reconstrucción no prueba nada.

Comparación entre trabajar sin ficha, con una respuesta opinión, y trabajar con ficha, con una respuesta basada en datos.
La ficha no cambia el color: cambia lo que se puede demostrar.

Una ficha bien rellena permite dar por buena una preparación en la que no se comprobó el color con ningún instrumento, siempre que el operario firme.

3 · Los seis bloques de la ficha

La ficha se lee en seis bloques, siempre en el mismo orden. El orden importa: cada bloque toma los datos del anterior, y un bloque sin datos deja huecos que se arrastran hasta el final. - Encargo y cliente. Número de encargo o de obra, cliente, punto de entrega y la referencia de la muestra aprobada. Si no se sabe cuál era la muestra aprobada, no hay contra qué comparar. - Base, formato y acabado. Código de la base, formato del envase y acabado o brillo. El acabado cambia la lectura del color y el formato cambia la dosis. - Color y fórmula. Color de partida —el color de la base o el blanco del que se parte—, código de fórmula o referencia interna, y ajuste manual si lo hubo. - Preparación. Fecha y hora, operario, equipo utilizado y la relación entre lotes cuando el encargo se reparte en varios envases. También el tiempo de trabajo y el de secado, tal como constan en la ficha técnica vigente. - Comprobación. Método (luz, fondo, ángulo), comparación con la muestra aprobada, desviación observada e instrumento, si lo hay. - Decisión y cierre. Aceptado, aceptado con reservas o rechazado; causa si se rechaza; reservas si las hay; firmas y número de muestra archivada. En la casilla de cada campo que no se pueda completar se escribe «pendiente» y se dice qué falta. Un hueco honesto se cierra el mismo día; un hueco rellenado con una suposición se convierte en error el mes siguiente, y ese error ya no se puede corregir.

Matriz con los seis bloques de la ficha, lo que se escribe en cada uno, para qué sirve y qué pasa si falta.
Los seis bloques, en orden: cada uno depende del anterior.

La ficha se lee en seis bloques. En el de preparación se anotan la fecha, la , el operario, el equipo y la relación entre ; en el de comprobación, la comparación con la muestra y la observada; y en el de cierre, la decisión, las y el número de archivada. Lo que no se sepa se escribe «».

4 · Cómo se rellena, paso a paso

Rellenar la ficha no es escribir un texto: es recorrer el lote en el mismo orden en que se ha preparado, de forma que otra persona pueda entenderlo sin preguntar. El recorrido termina siempre igual, con una decisión firmada. Antes de mezclar se reúne lo que permite comparar: el encargo, el cliente y la muestra aprobada. Si la muestra aprobada no está a mano, se pide; sin ella no hay comparación posible y la casilla de comprobación se quedará vacía. Durante la preparación se anota lo que identifica el lote y lo que lo hace reproducible: base, formato, acabado, color de partida, fórmula y el ajuste manual si lo hubo. Después, la fecha y la hora exactas, el operario y el equipo con su estado de revisión. Si el encargo se reparte en varios envases, se anota la relación entre lotes antes de cerrar el primero: qué envase sale de cuál y cuál continúa a cuál. Es la anotación que más se olvida y la que más cuesta reconstruir cuando la obra se reparte entre varios aplicadores. Al final se prepara la probeta, se compara con la muestra aprobada con la luz, el fondo y el ángulo anotados, se describe lo observado, se decide y se firma. La muestra se numera y se archiva, y la ficha apunta a ese número.

Secuencia de siete pasos para rellenar la ficha, desde reunir la muestra aprobada hasta archivar la muestra numerada.
El mismo orden con el que se prepara el lote, para que otra persona lo entienda sin preguntar.

Checklist de preparación y cierre

  1. Encargo, cliente y muestra aprobada a mano. Si falta la muestra, se pide antes de empezar.

Clasifica cada dato según el bloque de la ficha al que pertenece.

Encargo y color
Preparación
Comprobación
Decisión y cierre

5 · Comparar con la muestra aprobada y decidir

La comparación es el corazón de la ficha, y por eso se anota el método, no solo el resultado. Un mismo color se ve de otra manera según la luz, el fondo y el ángulo; la ficha deja constancia de las tres cosas para que la comparación tenga sentido y se pueda repetir. - Luz. La que se ha usado en la comprobación: natural, artificial o mixta, y si la artificial estaba encendida. La luz de referencia acordada es un procedimiento pendiente. - Fondo. El fondo contra el que se compara: el mismo paramento, un cartón del color base, un gris o un blanco. - Ángulo. Con la probeta a la altura de la vista o en las condiciones del encargo; se anota si la pieza se ha girado. La desviación se describe contra la muestra aprobada, nunca contra «lo que salió». Se escribe qué se ve, en qué zona y en qué momento —húmedo o seco— y si se ha medido o no. Una desviación sin medición no es menos válida: es una observación sin medir, y se escribe así. De la comparación sale una de tres decisiones: - Aceptado. El color de entrega coincide con el color aprobado en las condiciones anotadas. - Aceptado con reservas. El lote se acepta, pero se anota qué desviación se ha visto, qué se avisa y a quién, y qué queda retenido. La reserva se escribe: no se queda en la conversación. - Rechazado. El lote no se acepta para el encargo. Se anota la causa observada, el lote queda identificado y se escala. Qué se hace después con ese lote es un procedimiento pendiente: nadie lo decide en la propia ficha.

Flujo con las tres decisiones posibles tras la comprobación: aceptado, aceptado con reservas y rechazado.
Tres decisiones, y cada una con lo que la ficha exige en ese caso.

Une cada situación con lo que la ficha exige en ese caso.

6 · Un caso resuelto de principio a fin

El caso siguiente es un supuesto didáctico: los datos son inventados para practicar, pero la forma de trabajar es la real. Se lee entero, porque una ficha se rellena de arriba abajo. El encargo 2026-0417 es una habitación de un cliente particular de Binissalem, con 15 L y 4 L del mismo color en acabado satinado. La probeta MA-2026-118, aplicada sobre el fondo acordado, la aprobó el cliente el 30 de septiembre. El 2 de octubre, a las 10:15, el taller preparó el lote: base blanca del sistema, código 43-BT-118, sin ajuste manual, con dosificador y báscula cuya revisión era del día anterior. La comparación se hizo a las 12:40, sobre una probeta aplicada con rodillo y secada 24 h, con luz lateral de ventana, fondo blanco y gris medio, y la pieza a 45°. El tono coincidía con la muestra aprobada, pero el centro de la probeta se veía algo más apagado. No hubo medición con instrumento: la observación es visual y así se escribe. La decisión fue aceptado con reservas: se anota la desviación tal cual, se avisa al cliente del brillo y el bote de 4 L queda retenido y etiquetado a la espera de lo que confirme dirección. Firman el operario y quien hizo la comprobación; quién firma además la aceptación por el cliente es un procedimiento pendiente. Un detalle que suele fallar: la ficha dice «15 L y 4 L en la misma operación». Si el bote de 4 L se hubiera preparado en otro momento, con otra temperatura, la ficha tendría que decirlo, porque esa es la diferencia entre un lote y otro.

Ficha resuelta del caso 2026-0417. Supuesto didáctico: los datos son ficticios y sirven para practicar.
BloqueCampoLo que se escribe
EncargoNúmero de encargo2026-0417 · habitación en Binissalem
EncargoCliente y entregaCliente particular · recogida en la Tienda Centro
EncargoMuestra aprobadaProbeta MA-2026-118, aprobada el 30/09/2026
BaseBase y formatoBase blanca del sistema · 15 L y 4 L
BaseAcabadoSatinado
ColorColor de partidaBlanco natural de la base
ColorFórmulaCódigo 43-BT-118 · sin ajuste manual
PreparaciónFecha y hora02/10/2026, 10:15 h
PreparaciónOperario y equipoR. Salvà · dosificador y báscula (revisión del 01/10)
PreparaciónRelación entre lotes15 L y 4 L en la misma operación; si se dividen, el de 4 L continúa del de 15 L
PreparaciónTiemposTrabajo 4 h y secado 24 h, según ficha técnica vigente
PreparaciónCondiciones de la sala22 °C, 55 % HR, ventana lateral, fluorescente apagado
ComprobaciónMétodoProbeta con rodillo, 24 h; luz lateral, fondo blanco y gris medio, 45°
ComprobaciónComparaciónProbeta MA-2026-118, lado a lado
ComprobaciónDesviación observadaTono coincidente; brillo algo más apagado en el centro de la probeta. Sin medición
DecisiónResultadoAceptado con reservas: se avisa al cliente y el bote de 4 L queda retenido
CierreFirmas y muestraFirma del operario y de la comprobación · muestra MA-2026-118 archivada

Los seis pasos del caso, en orden

  1. Se localiza la probeta aprobada MA-2026-118 y el encargo 2026-0417 antes de mezclar.

En el caso, el lote se preparó a las 10:15 y la comparación con la muestra aprobada se hizo a las 12:40. ¿Cuántos minutos pasaron entre la preparación y la comparación?

minutos

7 · Errores frecuentes al usar la ficha

Estos errores no son de técnica de color: son de registro, y se cometen casi siempre con prisa o con la idea de que la ficha «quede bien». El coste de cada uno es alto. - Comparar con la carta de catálogo en lugar de con la muestra aprobada. La carta dice cómo es el color en general; la muestra aprobada dice cómo se aceptó este color. Con la carta, un lote desviado se da por bueno y sale mal en obra. - Rellenar la casilla de desviación con «sin incidencias» para que la ficha quede limpia. Una desviación documentada es un problema controlado: se decide, se avisa, se retiene lo que haga falta. Una desviación borrada vuelve dos meses después convertida en reclamación, y además el resto de la ficha deja de ser creíble. - Dejar el bote sin identificar cuando el encargo tiene varios. Cuando aparece la queja no se sabe cuál de los envases es el que se entregó, y la trazabilidad se rompe justo en el último paso, que es el que más cuesta. - Guardar la probeta sin número ni ubicación. Una muestra sin numerar no se puede relacionar con ninguna ficha. El archivo acaba siendo un cajón de probetas huérfanas, que es justo lo que se quiere evitar cuando llegue la reclamación. La regla que resume las cuatro: la ficha se escribe para el que venga después, no para el que la rellena. Por eso conviene escribir despacio lo que se ha hecho, aunque el lote esté esperando.

Cinco frases de un taller de color. Marca las que no se sostienen.

  1. «El tono coincide con la carta de catálogo, así que doy el lote por bueno y no hace falta más.»
  2. «Comparo con la probeta que el cliente aprobó, que está archivada con su número.»
  3. «La diferencia es mínima; la anoto como aceptado y así la ficha queda limpia.»
  4. «Anoto la desviación tal como se ve, identifico el bote y lo dejo retenido.»
  5. «La probeta la dejo en la bandeja; si hace falta dentro de un mes, ya se verá.»

Identifica la linea con error.

8 · Conservar la muestra, alimentar el dossier y saber cuándo escalar

La muestra archivada es la parte de la ficha que se toca: una probeta o una placa pintada con el color de entrega, con su número y la referencia del encargo, guardada en un lugar seco y protegida de la luz y del polvo, sin tocar la cara pintada. Con ese número, la ficha deja de ser una descripción y pasa a tener una pieza que se puede volver a mirar. El plazo, el formato y el responsable de esa custodia son un procedimiento pendiente. La regla práctica, mientras tanto, es sencilla: si una muestra no está numerada ni indicada en una ficha, no sirve para nada; y si una ficha no dice dónde está su muestra, no está completa. Y el encaje con la reclamación: cuando llega una queja sobre un color, el dossier se monta con documentos. La ficha es el primero de ellos, y de ella salen los hechos —qué se preparó, con qué base, a qué hora, con qué luz y contra qué muestra se comparó— y la evidencia —la muestra archivada. Sin la ficha, el dossier arranca con una versión; con la ficha, arranca con datos. Cuándo escalar. La ficha no decide ni cierra nada por sí sola. Escala a quien corresponda: - Si la desviación no está dentro de lo admisible, y lo admisible lo fija dirección, no el operario. - Si el instrumento no estaba calibrado, o no lo había, o la comparación se hizo sin la muestra aprobada. - Si la desviación aparece en más de un envase de la misma partida. - Si las condiciones de la sala se salen de lo previsto en la ficha técnica o en el encargo. - Si hay que rehacer, reprocesar, entregar con reservas o apartar un lote: eso lo autoriza alguien, y ese nombre va escrito en la ficha. Actividad práctica. Imprime la ficha en A4 y resuélvela con un encargo real del taller: rellena los seis bloques con los datos de un encargo en curso, prepara la probeta, compárala con la muestra aprobada y decide. Se entrega la ficha completa, la muestra numerada y una nota de tres líneas que explique por qué has elegido esa decisión. La corrección se hace sobre la ficha, no sobre la memoria del alumno; y esta lección acredita el método, no la competencia observada en el puesto.

Qué aporta la ficha de preparación al dossier de una reclamación posterior.
Documento o datoQué aportaPara qué sirve en el dossier
Identificación del loteBase, fórmula, formato y acabado del color entregadoAcotar el problema y rastrear el envase
PreparaciónFecha, hora, operario, equipo y relación entre lotesSaber qué pasó y con qué equipo
Referencia del color aprobadoMuestra aprobada, con su número y su fechaFijar contra qué se juzga la entrega
ComprobaciónLuz, fondo, ángulo, desviación e instrumentoValorar si la comparación es válida
DecisiónAceptado, con reservas o rechazado, con su causaSaber qué se anotó y qué se asumió
FirmasQuién preparó y quién comprobóSaber a quién preguntar
Muestra archivadaLa pieza numerada del color de entregaVolver a mirar la evidencia
Fotos y documentosLo que acompañe al dossier según el procedimientoPendiente de definir por dirección

Tras la comprobación, la probeta muestra un tono algo más apagado que la muestra aprobada y no hay ningún instrumento de medición disponible. ¿Qué hace el preparador?

Herramienta de trabajo: ficha de preparación y aceptación de color

Se rellena en el taller, el mismo día de la preparación y antes de entregar el bote. Es la hoja que cierra el encargo: describe lo preparado, deja constancia de cómo se comprobó y termina con una decisión firmada y una muestra numerada.

Modelo didáctico a validar. Los campos obligatorios, el sistema donde se registra y la custodia de las muestras dependen del procedimiento interno pendiente.
BloqueCampoQué se escribeSi no se sabe
EncargoNúmero de encargo y obraEl código del encargo y la obraSe escribe «pendiente» y se pregunta
EncargoCliente y punto de entregaNombre del cliente y dónde se recogeSin cliente no hay destinatario
EncargoMuestra aprobadaReferencia y fecha de aprobaciónSin ella no hay comparación
BaseBase, formato y acabadoCódigo de base, envase y brilloEl acabado no se deduce
ColorColor de partidaEl color o blanco del que se parteSe anota el de la base
ColorFórmulaCódigo de fórmula o referencia internaSin código no se repite
ColorAjuste manualQué se corrigió y por quéSe escribe «sin ajuste»
PreparaciónFecha, hora y operarioMomento exacto y personaLa hora va con la fecha
PreparaciónEquipo y revisiónEquipo usado y estado de revisiónSe anota que no había control
PreparaciónRelación entre lotesDe qué envase sale cada unoSin esto no hay trazabilidad
PreparaciónTiempos y salaTrabajo, secado, temperatura y humedadVan tomados de la ficha técnica
ComprobaciónMétodoLuz, fondo y ánguloSin método no hay comparación
ComprobaciónComparación y desviaciónResultado frente a la muestra aprobada«Sin medición» si no se midió
DecisiónResultadoAceptado, con reservas o rechazadoNo se anota «a medias»
DecisiónCausa y reservasMotivo del rechazo o reserva escritaSolo si aplica
CierreFirmas y muestraQuién firma y número de muestra archivadaSin firma no hay cierre
Cómo usarla Si un campo no se puede completar, se escribe «pendiente» y se explica qué falta. Una ficha sin firma y sin número de muestra es un papel: no prueba ni compromete.

Repaso activo

Memoria: piezas de la ficha

TerminoDefinicion

Tarjetas de preparación y cierre

¿Contra qué se compara el lote?
Contra la muestra aprobada del encargo, no contra la carta de catálogo.
¿Qué pasa si la desviación no está medida?
Se anota como observación sin medir: «sin medición». Nunca se escribe «correcto».
¿Cuáles son los tres resultados de la comprobación?
Aceptado, aceptado con reservas y rechazado. Cada uno con lo que la ficha exige.
¿Por qué se anota la relación entre lotes?
Para saber qué envase sale de cuál cuando el encargo se reparte en varios.
¿Qué aporta la ficha a una reclamación?
Los hechos del lote, el método de comparación, la decisión firmada y la muestra archivada.
¿Qué no decide la ficha?
La tolerancia admisible, el retrabajo y las garantías: eso lo decide dirección.

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Para dominar este tema

La ficha de preparación y aceptación de color es lo que convierte una preparación correcta en un encargo defendible. Su regla central es que hay que distinguir muestra de color, color aprobado y color de entrega: la carta sirve para elegir, la muestra aprobada es el acuerdo, y el lote preparado es lo que se comprueba. La ficha se rellena en seis bloques —encargo, base y acabado, color y fórmula, preparación, comprobación, decisión— y se recorre en el mismo orden en que se prepara el lote. Se anota lo que identifica el lote (base, fórmula, fecha, hora, operario, equipo y relación entre lotes), lo que permite compararlo (luz, fondo, ángulo) y lo que se ha observado frente a la muestra aprobada. De esa comparación salen tres decisiones: aceptado, aceptado con reservas o rechazado. Una desviación se documenta tal como se ve —sin medición si no la hay— y el lote afectado se identifica: documentar la desviación no esconde el lote, lo controla. La muestra se numera y se archiva, porque sin muestra archivada la ficha es una declaración y con ella es una prueba. La ficha no decide tolerancias, no autoriza retrabajos, no concede garantías y no cierra una reclamación: esos puntos son procedimientos pendientes que debe confirmar dirección. Lo que sí hace es dejar por escrito los hechos, y esos hechos son los primeros documentos del dossier cuando más adelante alguien pregunta. Esta lección y su evaluación acreditan el conocimiento del método; la competencia en el puesto se demuestra trabajando, no contestando.